Lys Gainza visita nuestro podcast! Entrevista: Sebastián Silva
Alucinaciones en Familia en Sala del Museo
Por Guillermo Amy // Fotografía: Gonzalo Abeiro.
Hace rato que la banda viene en ascenso y las pruebas están a la vista. Luego de presentar su flamante tercer disco “Alucinaciones en Familia III” en La Trastienda y realizar una deslumbrante fecha en Plaza Mateo en el marco del ciclo “Contumancia”, decidieron cerrar el año de forma anticipada realizando su primer show exclusivo en Sala del Museo.
Al ingresar a la sala una gran infraestructura impactaba la visual. El escenario se encontraba preparado con varios detalles, en los que destacaba un ojo artesanal con una bola de espejo representando el iris. La previa venía con una gran elección de canciones sonando por los parlantes entre los cuales destacaban temas de Wire o The Jesus and Mary Chain, quienes evidentemente poseen cierto parentesco y afinidad con el estilo de la banda local.
Con una estricta puntualidad como habían avisado en sus redes sociales, a las 21:00 hs el show dio comienzo con los primeros sintetizadores de “Las canciones se terminan”, track que abre su nuevo disco, mientras un gran porcentaje del público aún seguía entrando a la sala y ubicándose. Para “Sinthome” (tercer tema de la noche), los leves desperfectos sonoros iniciales se solucionaron para re-encaminar el show sin mayores inconvenientes y ya con la mayoría de los asistentes dentro.
El grupo parece no tener techo y fecha a fecha se puede percibir que el apoyo es ascendente. Tal es así, que en el primer momento que las luces iluminaron la explanada y dimensionaron la cantidad de gente presente, la reacción inmediata fue: “¡Son un montón!”. Al consultar públicamente de qué departamento venían, notaron también que varios integrantes de la audiencia eran del interior. Al igual que la imagen, un momento también vale más que mil palabras.
Su espontánea comunicación y múltiples agradecimientos nombrando a todos los integrantes de su equipo hacen que la palabra “familia” sea más que una palabra suelta dentro de su nombre. Colectivamente se muestran sólidos, las invitadas en instrumentos de viento se acoplaron a la perfección generando un plus sonoro y una sinergia contagiosa para el espectador. Esto se vio reflejado en la creciente respuesta del público que cantó a todo pulmón desde los temas más añejos como “Drones por Capurro”, hasta los más recientes como “Pimienta y escarbadientes”.
Intensidad, psicodelia, consistencia y planificación, son solo algunas formas de caracterizar este show que llega en un nivel formidable, diferenciándose del anterior pero al mismo tiempo siguiendo una misma línea. Cada detalle parece estar pensado en función de las intensidades instrumentales y los momentos. La delicadeza en temas como “La orquídea fantasma”, la épica iluminación estrellada en “Secta de las dos lunas”, la fuerza bruta en los momentos de explosión como el final de “Josefina” (al punto de que Pau O’Bianchi tuvo que cambiar de guitarra por romper las cuerdas en más de una oportunidad), fueron condimentos que, combinado con una gran presencia escénica e interacciones continuas entre los músicos, hacen que logren consolidar una atmósfera envolvente sin dar lugar a la distracción.
El show duró aproximadamente dos horas, con casi 25 canciones en el setlist, que tuvo espacio para algunas sorpresas como “Inútil es en español” de “3Pecados” o el cierre final, con un homenaje a “Tüssi” Dematteis, con una emotiva versión de 1 2 3 4 5 de La Hermana Menor. Con un simple “nos vemos el año que viene”, la banda despidió el 2024 de manera temprana pero con un show que vuelve a demostrar que son una de las mejores bandas nacionales para ver en vivo en la actualidad. Resta esperar con altas expectativas lo que pueda ocurrir en 2025.
Vargas – Nada que perder
Vargas es un artista que se ha forjado un camino propio, destacando por su estilo único que mezcla la canción alternativa con una lírica cruda y honesta. Con su nuevo álbum «Nada que perder», reafirma su postura de outsider. Representa una declaración de libertad artística y personal, abordando temas como la lucha interna, la superación y la independencia, haciendo eco en una generación que también busca su propio lugar en el mundo.
Vargas arrancó su carrera en solitario en 2010 con el confesional disco “Notas en mi habitación”, y luego se tomó varios años para regresar en 2016 con “Ciudad mareada” -álbum que lo coronó como ganador en la categoría «Disco pop del año» en los premios Pepsi Music de su país-, seguido por “Radiocassette” (2017). Sus trabajos más recientes son “Canciones perdidas antes de volver a nacer” (2020) y “El primer viaje del mago” (2022) ofreciendo un sonido refinado y con marcado espíritu pop lleno de drama y catarsis. Por otro lado, el compositor e intérprete ha formado parte del cartel de eventos tan prestigiosos como el festival SXSW en Austin, Texas. Se radica en Buenos Aires permitiéndole recorrer el cono sur, girando por Chile, Uruguay y el interior de Argentina, ha sido telonero de artistas como Aterciopelados, El Plan de la Mariposa y Lasso, y se ha vinculado con el mundo del cine en calidad de creador de la banda sonora de películas como “Dos de trébol” y “El peor hombre del mundo”, y en el de los videojuegos al contar con varias piezas de su autoría dentro del repertorio de Rock Band para Xbox.
“Nada que perder es mi forma de plasmar lo que se siente estar en el fondo, cuando ya no te queda nada. Hablo del hambre, del barro y seguir adelante. En esas situaciones, descubrí algo: cuando no tienes nada que perder, eres más libre. Este álbum es mi manera de decir que la resistencia no es solo una postura, es un estilo de vida. Las canciones son un recordatorio de que, a pesar de todo, seguimos de pie, desafiando lo que venga sin miedo al fracaso.”
VARGAS
Joaquín González – Cartomancia
Joaquín González es un músico polifacético, compositor, productor, cantautor y guitarrista de Montevideo, Uruguay. Ha vivido en distintas ciudades del mundo, lo cual ha inspirado su música y composiciones. Comenzó a tocar guitarra y a escribir canciones a muy temprana edad y ha estado involucrado en un sinfín de proyectos musicales y bandas. Con su proyecto solista, ha grabado cinco discos de estudio, el último es “El Principio de las Nieves Eternas”, publicado en octubre de 2022. Es guitarrista y miembro fundador de la ecléctica banda Croupier Funk, con la que ha grabado y co-producido tres discos. Ha compuesto música para películas y audiovisuales, incluyendo las bandas sonoras originales de las películas “Alter” y “A 60 km/h”, trabajo que le valió el premio Mejor Canción en el Festival Internacional de Música de Cine – Fimucité.
CARTOMANCIA
Cartomancia, lanzado el 4 de octubre de 2024, es un nuevo single que produjo con Patrick Petruchelli, amigo y productor radicado en Ibiza. Es un funky pop, con pinceladas psicodélicas, que nace de una tirada de cartas de tarot y aborda las enmarañas cuestiones de la causalidad, la casualidad, el destino y el misterio que todo lo envuelve. Actualmente está trabajando en su sexto disco de estudio.
JOAQUIN GONZÁLEZ
Facundo Bincaz y su nuevo álbum
Por Marcos Taboada.
El artista argentino estrenó su nuevo álbum titulado “Bincaz” y charló con capitalemergente.com/ para conocer un poco más de que se trata.
¿Cuándo empezaste en la música?
Empecé con la música a los 6 años, copiaba a mi madre cuando tocaba el piano y prefirió dejar de “gastar” en ella e “invertir” en mí, jajaja. Hice clases de piano hasta que terminé el colegio. Arranqué a estudiar música en un terciario de jazz blues y música contemporánea. Al tiempo, me puse a estudiar producción musical y descubrí un nuevo mundo: la grabación.
No fue hasta la pandemia que descubrí a varios artistas que hacían live looping con Ableton, cómo Tash Sultana y FKJ, entre otros. Me los descargué y produje mis primeros temas. Al no tener un cuarto con tratamiento acústico, usaba muchos instrumentos virtuales, sintetizadores y sin quererlo conocí la electrónica, que no era un género que escuchase mucho, pero me divertía hacerlo. Poco a poco me fui adentrando y hoy es un genero que consumo mucho, sobre todo artistas cómo Fred Again, Ben Böhmer, Nimino, Nicola Cruz y muchos más.
¿Qué te inspira a hacer música?
Principalmente lograr que la gente experimente lo que me pasa a mi con la su música, a mi me inspira para la vida, cuando escucho un nuevo tema, voy a un recital o un evento donde se siente toda la entrega de la/las persona/as que se vieron involucradas en el proceso, me dan ganas de seguir creando, de ser mejor en lo que hago y quiero que a la gente le pase eso mismo.
¿Sacaste un nuevo álbum llamado “Bincaz”, que nos podemos encontrar ahí?
“Bincaz” es un reflejo de mi persona, hay una buena variedad de temas, que recorren diferentes momentos, soy una persona que le gusta estar en movimiento que le gusta a hacer muchas cosas, sobre todo estar creando y eso se puede escuchar en la música, me gusta que los temas no se mantienen en un mismo lugar, son cambiantes van creando nuevas sensaciones, siempre enmarcado por la electrónica, pero buscando renovarse constantemente.
¿Cuál es la canción que más te gusta del álbum?
¿Cuál es la canción que más me gusta?, difícil, creo que “Last call”. La idea nace desde un motivo melódico del piano, que es MI instrumento, con el que me voy a la guerra y eso lo hace especial, y yo creo que esta en sincronía con lo que decía antes, con respecto a que me inspira, creo que tiene un sonido que te motiva de alguna manera, yo lo veo cómo ese último llamado a hacer algo grande, salir y comerte la cancha. Después otro que me gusta mucho es “Roots”, tiene muchos instrumentos acústicos grabados, tiene un groove más folclórico y me transmite esa idea de las raíces de cada uno, de donde venimos.
¿Algo que le quieras decir a la gente que va a escuchar el álbum?
Que lo disfruten, invitarlos a renovarse día a día, buscar eso que los inspire a moverse. Y por supuesto si les gustó y lo quieren compartir, les estoy muy agradecido.
El álbum lo puedes escuchar a través de Spotify

FACUNDO BINCAZ
Sin medirse: Corchea.uy charló con Rodra sobre sus creaciones y próximos shows
Por Florencia Nichele // Fotografía: Alina Viera.
Rodra creció con un sonido ambiente que contenía a músicos diversos como Silvio Rodríguez, Serrat, murga uruguaya, Laura Canoura, por la que despertó una fascinación que aún mantiene. También estaba rodeada de grandes de la literatura como Benedetti o Galeano y una fascinación que la llevó a meterse de lleno en la música y la literatura de Spinetta, que inspiró varios trabajos a nivel terciario como estudiante de literatura, que le enseñó que otro tipo de lírica existía en la música, que no todo tenía que ser lineal, que llevó a esa niña a componer una canción que me tarareó y que se llamó “Un pequeño dragón”.
Lucía Rodríguez Esperón que luego tomaría el nombre artístico de Rodra, aseguró que de chica contaba historias en sus canciones, que cada una de las que escribía eran sobre aquellos a quienes admiraba, pero hubo un momento de rebeldía, un momento de standby en sus creaciones, donde se dedicó a los covers, hasta que llegó un primer amor adolescente que le devolvió la inspiración y así surgió “Tu color”, canción que al recordar sonríe.
En su primer disco “Al humo” (2021) fue “vulnerable”, esperó que su público lo entendiera, dijo ser muy “impulsiva” en general y narró a capitalemergente.com/ cómo eso la llevó a ir tras sus objetivos: presentar en La Trastienda su primer disco y su contrato reciente con Bizarro que calificó de “muy importante” para el desarrollo y crecimiento de su carrera y que permitirá también lo haga su equipo de trabajo. Le gusta la idea de que la discográfica le “proponga ciertos desafíos” que hasta el momento tenían cierto orden, que admitió manejar de una manera distinta, pero que descubrió que hay otras formas más eficaces de hacerlo: “estoy aprendiendo un montón y ese aprendizaje no se daría si no hubiera otras personas del otro lado, uno no puede aprender todo sola”, reflexionó además de remarcar la importancia de “confiar en que estamos justamente todos buscando lo mismo, que es que esta música se esparza o crezca que sea tocada en vivo o no, que la conozco gente nueva”.
Rodra contó que la ansiedad antes de los shows aparece porque sus ganas de tocar aumentan, pero tiene una fórmula para combatirla: piensa en todo el trabajo que se ha realizado hasta el momento, todos los que están detrás y se emociona, “desde ahí puedo cantar y puedo hacer todo y mirando al otro con amor y mirando a mi equipo, mirando la familia y mirando a la gente que se acercó, siento que ese es un lugar muy honesto, muy genuino” agregó que finalmente valora lo que sucede y “realmente se me disipa un poco la ansiedad y disfruto”, finalizó.
Rodra, que cuenta con un disco “Al humo” (2021) y 2 EP, “Del aire” (2017) y ”103” (2022), se presentará este viernes 11 de octubre en Inmigrantes, con Diego Morales en batería, Daniel Lacuesta en guitarra, Andrés Cuneo bajo, Fede Noll en teclados, NÜRY en coros, Eileen Sánchez en coros y Martín Zabala en la asistencia técnica.
La apertura de la noche del viernes 11, estará a cargo de Ivana Rodríguez en un show que a Rodra le genera “mucha emoción” ya que hace bastante no hacía uno enteramente suyo, con varias invitadas y una puesta audiovisual que viene trabajando “estamos pensando en un show bastante fuerte para ir a purgar emociones, para ir a expresarse, para ir a bailar, para ir a cantar, para descargar un poco de data y claramente va a tener los momentos más energéticos y efervescentes junto a la banda; también va a haber instancias más íntimas” además dijo que la puesta en escena a nivel lumínico la tiene “muy contenta” y subrayó el aprovecharla para expresarse a través de un lenguaje más visual.
Las invitadas serán Camila Sapin, Naoko, Lipe Gómez, Victoria Brion y Kira1312, que cantarán y versionarán temas de la artista, lo que Rodra señaló como “magnífico” y dijo que prepararon los temas “con mucha mucha manija”.
Posteriormente, el viernes 25 de octubre le abrirá el show en Sala Corchea a la cantante argentina Paula Maffia, de la que dijo conocer su música ya que “la admira” y agregó que desea poder compartir con ella y con el público un show “más íntimo” porque le parece “increíble como canta, increíble cómo interpreta”, a su vez, recordó que tiene una guitarra nueva, que va a poder explorar más a fondo en esa instancia.
Al ser consultada sobre cómo se percibe como artista, se conceptualizó como una cantante uruguaya que fusiona géneros e “invita un poco a gozar la incomodidad en ciertos momentos”, reflexionó tener “dos polos” que generan una tensión constante en su música que es lo que le gusta de ella: “sin duda hay algo muy de descontrol, de sacar afuera, de purificación, mi música invita a eso, a encontrarse sin prejuicios con zonas no tan habladas”.
Las Pelotas en Sala del Museo
Por Guillermo Amy.
La banda volvió a tocar en una sala que conoce de memoria. Su presencia en este recinto hace ya un tiempo se ha vuelto una sana costumbre y un evento anual esperado por todos sus seguidores. Una vez más, volvieron a Montevideo para un nuevo reencuentro con particularidades que harían que diste de sus últimas visitas.
Al tener una frecuencia de visitas tan visible, es natural que tanto público como banda conozcan de memoria el show. Pero en el caso de Las Pelotas, con un repertorio de 11 discos de estudio, tienen la posibilidad de dar rodaje a canciones que pueden haber estado un tiempo bajo llave. Como dijo su vocalista Germán Daffunchio en un momento de la noche, “siempre que venimos a Uruguay tratamos de tocar canciones que no tocamos la vez anterior” y el que avisa, no traiciona.
La apertura vino de la mano de Rodra que con su distintiva actitud energética dejó el escenario en llamas y preparado para lo que se venía. Pasadas las 21:15 la banda salió a escenario y dio inicio con “Desaparecido” con su oscuro riff de guitarra en el puente y su cruda lírica. Luego con “Escaleras” y “Que podés dar” dieron la bienvenida a un show que tendría muchos condimentos interesantes.

Para “Día feliz” (5to. tema del setlist), una figura de lentes oscuros y campera de cuero salió a escenario para interpretar este tema en voz y con su presencia ponerse al público en el bolsillo de inmediato. Se trata de Gabriel Dahbar, invitado que suele aparecer en algunos recitales del grupo, haciendo hizo su sorpresiva presentación en Montevideo. Desde el minuto uno, al observar su carisma y gesticulación a la hora de cantar, era imposible no recordar al mítico Alejandro “Bocha” Sokol. La aparición fue fugaz, pero no sería la única.
El show siguió su curso y en este tramo aparecieron varios clásicos y algunas no tan habituales, con una energía algunos cambios más abajo. “Personalmente” y “Victimas del cielo” se complementaban a la perfección con temas como “Buscando un cambio” del disco “Basta” (2007), una impactante versión de “Sombras”, y composiciones más nuevas como “Es clara”. El grupo nunca fue de tener diálogos extensos o grandes tribuneadas. La seriedad y profesionalismo es absoluto, dando siempre lo mejor en cuanto a sonido refiere. Los instrumentos vibran y se complementan, con sintetizadores que constantemente decoran el paisaje sonoro junto a una perfecta base rítmica como es habitual.
“Saltando” y “Si supieras” fueron el punto de quiebre para que el público entrara en un estado de sinergia absoluto para una segunda mitad que sería avasallante. Luego de estrenar oficialmente en Uruguay el nuevo tema “Los dos”, lanzado hace tan solo unas semanas, Dahber retornó al escenario para cantar a “Veoyover” y generar que el show entre en una nueva faceta mucho más rockera.
El vocalista también puso su voz a dos grandes composiciones como “La mirada del amo” y una imponente versión de “Muchos mitos”, que se cantó a todo volumen. Con mucho sentimiento, se podía percibir la esencia de Sokol de forma latente y una instrumental que representaba con mucha fidelidad, llegando a conmover a muchos integrantes del público que no pudieron contener las lágrimas. “Nos vamos con estos temas, si quieren más, pídanle a Gabriela”, decía simpáticamente Daffunchio previo a “Rompiendo la puerta” y “Sueños de mendigos”, ambas canciones del disco “¿Para qué?” (1998), para tomar un breve descanso.
Es sabido que Las Pelotas no suele escatimar en tiempo de show y las listas suelen ser largas. Seguramente sea por este factor que los bises se dividieron en dos bloques: el primero con “Como se curan las heridas”, y la infaltable “Será”, y el segundo con “Capitán América” (con sus típicos silbidos y abucheos a la melodía del himno de Estados Unidos). La elección de Gabriela Martínez para el final definitivo fue “Shine”, culminando a todo agite e intensidad. Al terminar el show las sensaciones eran difíciles de poner en adjetivos pero comentarios apuntaban hacia un mismo lugar: esta visita de Las Pelotas se sintió distinta y, subjetivamente hablando, superior. Sin duda esta noche quedará marcada como una de las más memorables de la banda en Uruguay, en que la música hizo un extenso recorrido por la emoción y los acordes resonaron más allá de las canciones.
Dani Umpi en La Tangente en Buenos Aires
Por Gabriel Plaza.
En “El hombre que ríe”, Víctor Hugo escribió: “¿Qué vengo a hacer aquí? Vengo a ser terrible. Soy un monstruo, decís. No, soy el pueblo. ¿Soy una excepción? No, soy todo el mundo. La excepción sois vosotros. Vosotros sois la quimera y yo soy la realidad.”
Ahora la realidad es Dani Umpi bailando sobre el tablado de La Tangente en Palermo como una auténtica reina drag de la noche, haciendo pasos de voguing, girando sobre sí misma como el personaje de la Mujer Maravilla, pegando saltos como en una rave. Allí está una de las primeras mostras rioplatenses, como suele decir, mientras abajo otras mostras bailan con su electropop queer, enloquecidas, rozando sus cuerpos, iluminadas por esos flashes estrobotópicos, agitados por los beats graves que golpean en el pecho y que bajan hasta las caderas.
Dani Umpi –alter ego de Daniel Umpiérrez, nacido en Tacuarembó en 1974, artista visual, poeta, músico y performer– abrió las puertas del Siglo XXI con un collage musical sorprendente realizado con los recortes de las novelas rosas de Corin Tellado, los versos concretos de los poetas modernistas brasileños, las historias bizarras, los diálogos de las telenovelas de las tardes, la cultura pop de la sociedad contemporánea, el kitsch y el mundo marika, que recorre el cuerpo de una obra edificada en cuatro discos solistas y colaboraciones con artistas como el productor argentino Coghlan –uno de los invitados del concierto en Buenos Aires–, con el que grabaron juntos en 2021.
En Argentina, donde residió varios años, expuso en galerías, editó libros como Miss Tacuarembó (que se convirtió en película protagonizada por Natalia Oreiro), encontró un lugar y una comunidad de seguidores. Todas las personas que llenan la sala entienden su código y su juego. Dani tiene picardía y oscuridad, incluso una sonrisa que puede ser diáfana o que, por momentos, parece hasta sarcástica como si se estuviera riendo de la realidad la mayor parte del tiempo. Hasta su baile agitado y estimulante parece un acto de resistencia, un acto de protesta contra el mundo. Los que bailan junto a él, también, están disfrutando y resistiendo a la vez, al mundo que los rodea. Es una explosión de liberación. La posibilidad de decir: existo.
Definitivamente, Dani Umpi (envuelto por la sonoridad tecno, a veces con una marcha más dura y acelerada del house, o envuelto por la nube electropop), es un hijo del post-punk. Sólo un heredero de esa tradición podría combinar perfectamente la intensidad del pulso tecno con los versos de una canción como “El bien en el mal”, que puede definir su esencia. Allí repite como en loop “el bien en el mal” sobre la base de un syntpop, mientras la voz encuentra un carácter más descarnado en medio de esa pista envuelta en humo, que parece la de una disco en Manchester.
El contraste que se produce entre su imagen juguetona de duende, su música, su voz con las inflexiones de un baladista melodramático y pop de los sesenta, sus letras, su sonrisa, su baile, la acidez de su humor, crea un magnetismo particular y un efecto sorpresa permanente.
Puede crear un pequeño diálogo histérico junto al productor Coghlan para hacer un tema con un estribillo adherente en “Ku”, envueltos por una lluvia pop y una base tecno bien dura: el dúo se potencia en el baile, el pulso grave de los bajos y el paladeo de las vocales que hace Dani Umpi, como si estuviera saboreando un chocolate. Su voz grita erotismo, es jadeante y desprejuiciada.
También puede cantar con ternura, humor y maldad sobre una ruptura amorosa en su clásico “Mi Charles Manson”, cuando dice: “No te veré más / Yo no te miraré más / Yo te ignoraré / Esta vez yo no te asesinaré”, moviéndose junto al efecto burbujeante de un electropop que podría ser de Miranda: es como una Alejandra Pizarnik en su versión tecno, que baila en remolino, vestido de rosa y que se puede poner un tul blanco en la cabeza. Ahí brilla, como un diamante loco.
O puede hacer un alegato punk en su clásico “La yuta”, que sus fans repiten como si estuvieran en una marcha, pero bailan, no dejan de bailar, envueltas en sudor y el frenesí ascendente que provocan las programaciones electrónicas y la voz agitada y valiente de Dani Umpi que canta su propio himno gay: “Y encuentro mil colmillos que me iluminan / Me miro en el espejo y me siento mía / Ahora elijo bien a quien quiero besar / Que la yuta me venga a buscar”.
En el concierto, donde está acompañado de un músico a cargo de teclados y programaciones, pone en foco las canciones de su último disco “Guazatumba”, un álbum que cosechó elogios en ambas orillas del Río de la Plata y que reafirman su condición de un autor de peso en la música uruguaya dentro de un género como el electropop, que empezó a tener una reivindicación por las nuevas generaciones.
Temas como “La mitad”, “Circular”, “Vieja loba”, “El altar”, se mueven bajo la influencia de ese laboratorio rítmico, un compuesto químico de música y pasión, una fórmula que conecta la magia pop con la ciencia del ordenador, que también atrajo al mundo del rock como Los Fabulosos Cadillacs que lo invitaron a participar en el Cosquín Rock en Montevideo, o Eté & Los Problems, que incluyeron un cover de Dani Umpi en sus conciertos.
No hay arte sin concepto y Dani Umpi juega muy bien esas cartas y esos links culturales para comunicarse con diferentes generaciones y ambientes. Por eso, puede invocar al espíritu de una artista de culto como Silvia Meyer (radicada en Nueva York) para hacer uno de sus grandes temas, “El amor como razón del fin del mundo”.
El cover se convierte en una performance poética y teatral, donde su voz ulula más grave y se tensa sobre el deseo de una letra distópica: “El perfume de un jazmín puede ser la razón del fin del mundo”, dice y repite como un mantra. Es cuando su figura parece aislarse del recinto y recortarse de las secuencias electrónicas, separarse de todo lo que lo rodea y simplemente encarnar la poesía.
Entonces, Dani Umpi ya no es el artista, sino el arte que transforma su propia realidad y la de todos los que en ese momento están a su alrededor.
Hereford en Sitio
Por Guillermo Amy.
El volver a tener bandas referentes en actividad siempre es buena noticia. En 2023, Hereford retornó para ofrecer un show en un Teatro de Verano con entradas agotadas. Casi un año después, luego de una gran presentación en el escenario de Av. Libertador en el marco de los 300 años de Montevideo a principios de año, volvieron a programar una fecha en la capital para presentarse en el Sitio, el nuevo centro de espectáculos ubicado en el Velódromo Municipal.
La espera se hizo un poco más larga de lo normal. La fecha inicial, por coincidir con un partido de la selección uruguaya (y la despedida de Luis Suárez) tuvo que modificarse para el 4 de octubre. Pero este factor únicamente alimentó la ansiedad tanto del público como de los músicos para concretar esta instancia. Con un gran marco de público expectante, el inicio del espectáculo vino de la mano de “Juntos” (canción nueva de la banda que también daba nombre a la fecha) y “No lo entiendo”.

El primer bloque resultó un poco accidentado producto de algunos disturbios que ocurrieron en el sector delantero. La banda intervino de inmediato para eliminar las tensiones y retomar su curso de la forma que corresponde, como una fiesta. “Límite perpetuo”, “Ruido” y “Algo tuyo”, hicieron su aparición de manera temprana en el setlist y terminaron de disipar efectivamente cualquier tipo de turbulencia para transformarla en un clima celebración.
Cada uno de sus integrantes posee una vasta carrera dentro de la música nacional y cuando se unen, se crea una química que es notoria y funciona. Previo a tocar “De cero”, su single más reciente, Chirola Martino dejó a la vista que se encuentran en un gran momento como grupo. Manifestó que “presentar temas nuevos es un placer y una buena noticia para nosotros” y adelantó que “próximamente van a tener más canciones nuevas porque estamos con un buen impulso”. Estas palabras fueron más celebradas por los presentes.
Los recuerdos fueron constantes. Un respetuoso repaso por todos sus discos contagió crecientemente a un público que de a poco se animó a cantar y acompañar con más fuerza. Sin duda que uno de los momentos más emotivos fue la mención y dedicatoria de “Cuanto más” a los detenidos desaparecidos; “No es un tema político, sino un tema de conciencia”, dijo Frankie Lampariello previo a interpretarla.
Los coros y los arreglos instrumentales se complementan a la perfección con las visuales que se proyectan de manera continua en las pantallas. A su vez, el sonido y la iluminación conectan con una gran exactitud mientras una base consistente recibe el apoyo de dos guitarras bien definidas. Parece difícil sacarse ese Jam interminable del final de “Aunque me vaya primero”, el agite de “La corona del rey” y el pegadizo estribillo de “Cuando quieras usar”. La banda se despidió del escenario con un mensaje: “Todo sube y todo llega, hay que darle”. La vuelta del grupo era inminente, y previo a iniciar con los bises, agradecieron cálidamente la presencia del público mostrándose por momentos hasta incrédulos por el cariño que sentían. Entre cánticos y promesas de volver a tocar pronto (¿y un nuevo disco quizá?) dieron cierre con “Debiste pensar”, “Volver a empezar”, un “Lo más simple de las cosas”, cantada a todo pulmón (con la audiencia como gran protagonista) y la infaltable “Bienvenida al show” para el cierre definitivo. El rock nacional vive y lucha, y noches como esta lo dejan a la vista.
Don Bolo y otra manera de hacer música
Por Marcos Taboada.
Tuvimos la oportunidad de hablar con la banda ecuatoriana para que nos cuente un poco más de sus proyectos y su forma de ver la música.
Se presentan como una banda contracultural de Latinoamérica que aborda todos los lenguajes musicales con actitud rebelde y experimental, ¿A qué se debe esto?
Bueno, esto se debe a que nuestro mayor deseo es ser la banda que nos habría gustado descubrir en algún momento de nuestras vidas. También queremos ser una experiencia distinta para quien escuche y es por esto que para lograrlo debemos de abordar la composición y producción de nuestra música con una actitud que se quede en la mente de las personas. Guste o no, la idea es que de todas maneras nuestra música se quede en el subconsciente. Nos catalogamos como una agrupación contracultural porque como espectadores de la dirección que está tomando la música latinoamericana y esa idea de replicar la industria musical gringa (que creo, es la peor idea posible) nosotros como grupo nos vemos al margen de esta dirección y deseamos ir por un rumbo más en concordancia con nuestras visiones e ideas. Sin decir que la dirección que la mayoría de la música latina está tomando sea correcta o incorrecta, simplemente no nos representa ni identifica. Y al hacer otro tipo de música diferente, que no se puede catalogar dentro de un estilo, escena o movimiento. No queda más que reconocernos como nuestro propio movimiento o una contracultura frente a lo que está sucediendo.
¿En qué creen que su banda se destaca más?
Creo que una de nuestras principales fortalezas es nuestra capacidad para improvisar y entretener. Ningún concierto de Don Bolo es igual al anterior. Siempre estamos tratando de crear una experiencia totalmente nueva. Nunca ha sido nuestra intención interpretar la música tal cual está en el disco. Siempre buscamos dar algún tipo de giro a nuestro repertorio que nos permite explorar sonoridades distintas dentro de los mismos temas. También, adaptamos nuestro repertorio según el tipo de evento en el que nos vamos a presentar. Es decir, si vamos a tocar en un festival de jazz, hacemos un repertorio más experimental y abierto a la improvisación, si vamos a tocar en un concierto de punk o rock pesado, pues movemos nuestro repertorio más hacia esa dirección.
¿Por qué creen que la música en Latinoamérica es dócil e inofensiva? ¿Cómo debería ser?
Decimos esto como protesta ante la narrativa de la región con respecto a qué estilos de música hay que hacer para estar en festivales, como los artistas están enfocados en tener números de reproducciones en Spotify, en redes sociales y no tienen como prioridad el arte y la música. Como se ha vuelto más importante ser viral o estar dentro del tren de la música urbana solo porque es lo que otros están haciendo y porque es popular en este momento. Me parece extraño que, de países que han sufrido dictaduras y que siguen sufriendo de pobreza, de países que vieron nacer a artistas que utilizaron la música para oponerse a dictadores militares, actualmente los artistas latinos estén enfocados en lo antes mencionado. También, como los festivales y medios han moldeado a los artistas al punto que estos abordan un estilo musical no por el deseo de hacerlo sino solo para estar dentro de una escena comercial. Se ha vuelto la música en la región bastante vacía e influenciada por elementos externos y esto ha hecho que se pierda la originalidad y la identidad. Y no me refiero a la identidad latina, me refiero a la identidad individual de cada persona que se ve borrada por lo que llaman el mainstream. Se ha vuelto dócil porque responde a intereses de una supuesta industria que, como en los Estados Unidos, busca que toda la música sea homogénea. Siento que eso va en contra de la inmensa diversidad de Latinoamérica. Digo que es inofensiva porque la música latina hoy en día, en su mayoría, busca ser simplemente ornamental y no una plataforma que invite a cuestionar o imaginar. Todo está masticado y casi toda la música habla de lo mismo.

Antes de hablar del álbum que van a sacar, hablemos un poco de los tres que ya sacaron. ¿Qué características tiene cada uno?
Don Bolo tiene tres álbumes y un EP en vivo. Cada álbum de la banda es diferente por varios motivos. Desde cambios en la alineación, hasta cómo se abordó la producción de cada uno. «El principio del fin», primer álbum de la banda, es un trío compuesto por bajo eléctrico, batería y saxofón. En este álbum predominó el jazz fusionado con rock y punk y dio lugar al estilo propio de la banda el cual llamamos Criminal Punk Jazz. El segundo álbum «BAHAMUT» es un álbum más pesado que el primero, en este se incorpora guitarra y saxofón barítono. Tiene mayor importancia los audios de conversaciones o frases que utilizamos para dar algún tipo de contexto a nuestra música y tiene un mayor grado de experimentación sonora. El tercer álbum, «Desde mi privilegio» es un disco que combina en menos de 30 minutos estilos de música pesada como punk, metal, grind, black metal y todo aquello con lo que veníamos jugando en discos pasados pero que no habíamos abordado directamente. Este álbum también es el primero (y por ahora único) en tener letras y voces. Salimos un momento de nuestro mundo instrumental para hacer un disco más pesado aún pero que también cierra un capítulo en la banda. Siento que desde el primer álbum se venía cocinando el tercero en el sentido de que se coqueteaba con el punk y metal pero no se abordaban estos estilos directamente.
¿Cuál es el mejor que han sacado hasta ahora?
Para mí, los tres álbumes de la banda son únicos y me gustan por lo diferentes que son en cuanto a sonido y propuesta. Sin embargo, el álbum que mayor éxito ha tenido a nivel internacional fue «BAHAMUT». Este álbum fue recomendado por la plataforma musical Bandcamp y esto abrió las puertas a la banda para que una audiencia más grande pueda descubrirnos. Fue con este álbum que empezamos a tener reconocimiento en Estados Unidos, Europa e incluso Japón. También es el álbum que más se ha vendido en la plataforma Bandcamp y el cuál contiene las canciones más escuchadas de la banda.
¿Cuál es su mejor canción y por qué?
No sé cuál será la mejor canción ni porqué. Puedo mencionar que «Nuevas masculinidades», es la canción más escuchada en este momento pero no creo que sea la mejor, de las canciones que más me gustan están «Bahamut» o «PVC» de nuestro segundo álbum. Del primero la más escuchada es «Esta es la vida que te espera» aunque más me gustan «La tía» o «H». De nuestro tercer álbum la más escuchada es «Buenos Díaz Coketas», que también es de mis favoritas.
Ahora sí, yendo un poco más a la actualidad, ¿Qué vamos a poder ver en este nuevo álbum llamado “Umma”?
“Umma» es un álbum conceptual y también creo que es el punto más alto de la experimentación sonora por parte de la banda. Es un álbum donde dejamos de lado el punk y el metal para darle paso a otras texturas. En este álbum también exploramos a mayor profundidad la conceptualización de la música. Siempre nos hemos percibido como una banda que hace música perfecta para películas y no solo por ser instrumental en su mayoría. En este álbum llegamos a la máxima expresión de este concepto de música cinematográfica. Es el álbum que más va a estimular los sentidos y la imaginación de quien lo escuche.
«Umma» fue inspirado también por la saga de ciencia ficción Dune de Frank Herbert. Fueron los conceptos filosóficos de estos libros lo que inspiraron la composición de la música. En resumen, «Umma» narra la historia de un personaje místico y espiritual que cree tener una misión de liberar a la humanidad. En su camino, se da cuenta de que el concepto de mesías es falso y que es una herramienta para oprimir y controlar a la humanidad desde la fé. Esto provoca en el personaje central un cambio que lo lleva a una lucha por convertirse en un Dios Emperador. Para llegar a esto este falso mesías empuja a la humanidad a una guerra santa o Jihad para colocarse como el amo y soberano de toda la Tierra, una guerra para unir a todos los pueblos bajo una sola bandera y una sola fe. Finalmente, el poder enloquece y corrompe definitivamente a esta figura profética, quien, a pesar de su divinidad, no es libre del peso de la historia y su imperio, como tantos otros, terminará derrumbándose. La historia es cíclica y ni siquiera Dios puede escapar de ella. «Umma», al igual que los libros de Dune, tiene como moraleja la de ver con escepticismo a cualquier figura política o religiosa que prometa una solución fácil y rápida a los problemas de la humanidad. Son estos personajes carismáticos a quienes les damos el control de nuestras vidas y naciones sin realmente cuestionar sus verdaderas intenciones. Creo que es la cuestión más universal en este momento, con el ascenso de políticos populistas en todos los continentes, con la cantidad de guerras que están sucediendo donde mueren cientos de personas a cambio de un discurso político o religioso. Es un momento tan fuerte el que vivimos y sin embargo tan repetitivo que o el ser humano reacciona y cambia la forma en la que se maneja la sociedad, las creencias y la forma en la que se viven estas creencias, o simplemente nos extinguimos como especie. Este álbum intenta narrar e ilustrar estas ideas en siete temas instrumentales que van contando el paso de este falso profeta desde una genuina intención de cambio hacia la lucha del poder y la locura. El álbum contará con un videoclip animado del sencillo «Jihad» que se estrenará en todas las plataformas el día viernes 25 de octubre. Mientras que, el álbum en su totalidad se estrenará entre febrero o marzo conmemorando los 10 años de existencia de Don Bolo, que se cumplen en 2025.



